Investigaciones recientes sugieren que los productos químicos utilizados en la fabricación de plásticos podrían afectar el comportamiento humano desde las primeras etapas de la vida. Aunque el estudio se realizó en roedores, los resultados apuntan a posibles efectos en los humanos, lo que plantea preguntas sobre la seguridad de los plásticos comunes que usamos diariamente.
Exposición temprana a productos químicos y su impacto en el comportamiento
El estudio se centra en el impacto de la exposición al di-(2-etilhexil) ftalato (DEHP), un químico usado para hacer el plástico más flexible. Este compuesto se encuentra en muchos productos como dispositivos médicos, juguetes y cortinas. Se ha puesto atención en cómo este químico afecta comportamientos relacionados con la ansiedad en ratones machos adultos después de haber estado expuestos a él en etapas tempranas de la vida.
Los investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires llevaron a cabo este estudio, administrando dosis diarias de DEHP a ratonas preñadas durante todo el embarazo y hasta el destete de sus crías. Cuando los machos alcanzaron la madurez, se evaluaron sus comportamientos utilizando un laberinto elevado, una herramienta que mide los niveles de ansiedad basándose en la evitación de los ratones de espacios elevados y abiertos.
La relación entre DEHP y la ansiedad
Los resultados mostraron que los ratones expuestos solo a DEHP mostraron signos claros de aumento de la ansiedad, pasando menos tiempo explorando los brazos abiertos del laberinto y prefiriendo permanecer en los brazos cerrados, además de mostrar comportamientos de congelación aumentados.
Estos resultados generan preocupación sobre los efectos de los productos químicos utilizados en las industrias plásticas sobre la salud mental, especialmente porque estos compuestos pueden interactuar con los sistemas nerviosos y hormonales del cuerpo, causando cambios de comportamiento sostenidos.
Posibilidad de revertir los efectos con GABA y testosterona
El estudio mostró que los efectos negativos de la exposición temprana a DEHP pueden revertirse utilizando moléculas que activan el neurotransmisor inhibidor ácido gamma-aminobutírico (GABA) o mediante inyecciones de testosterona. Parte de los ratones recibieron sustancias que estimulaban el GABA antes de ser sometidos a pruebas, mientras que otro grupo fue tratado con testosterona antes de las pruebas.
Los ratones que recibieron estos tratamientos mostraron comportamientos opuestos a los de aquellos expuestos solo a DEHP, lo que sugiere la posibilidad de utilizar tales tratamientos para mitigar los efectos conductuales derivados de la exposición a productos químicos plásticos en etapas tempranas de la vida.
Conclusión
Este estudio revela que los productos químicos utilizados en plásticos pueden afectar el comportamiento humano desde las primeras etapas de la vida, y que estos efectos pueden tratarse de ciertas maneras. Debemos considerar cuidadosamente el uso de plásticos en nuestra vida diaria y buscar alternativas más seguras, especialmente en productos que puedan afectar a niños y mujeres embarazadas. Además, este estudio abre la puerta a más investigaciones para comprender cómo los productos químicos afectan la salud mental y física a largo plazo.