En pocas palabras
Siempre se pensó que las personas eran madrugadoras o trasnochadoras. Pero una nueva investigación revela que hay cinco tipos diferentes de patrones de sueño. Este descubrimiento nos ayuda a entender mejor cómo nuestras costumbres de sueño influyen en nuestra salud.
Los diferentes patrones de sueño
Durante mucho tiempo, se creyó que los humanos se dividían en dos categorías en cuanto a sus hábitos de sueño: el «madrugador» que se levanta al amanecer, y el «trasnochador» que prefiere quedarse despierto hasta tarde. Este enfoque tradicional parecía suficiente para explicar las diferencias de salud entre las personas. Sin embargo, investigaciones recientes han desafiado esta idea, ofreciendo nuevas perspectivas sobre la diversidad biológica de los horarios de sueño.
En un estudio reciente publicado en la revista Nature Communications, un equipo de investigadores de la Universidad McGill utilizó un algoritmo de aprendizaje automático para analizar datos de imágenes cerebrales y cuestionarios de 27,000 participantes británicos. En lugar de encontrar solo dos tipos de patrones, identificaron cinco tipos distintos, cada uno con características biológicas y conductuales diferentes.
Entre los cinco patrones, hay tres categorías de trasnochadores y dos de madrugadores. Uno de los tipos de trasnochadores se llama «trasnochador de alto rendimiento», que muestra un alto rendimiento cognitivo a pesar de su inclinación por el riesgo y dificultades para regular las emociones. Otro tipo, llamado «trasnochador débil», se asocia con poca actividad física y una mayor probabilidad de fumar, junto con problemas de salud como depresión, enfermedades cardíacas y diabetes.
Dimensiones de salud y biológicas
El tercer tipo de trasnochador se caracteriza por una inclinación masculina, asociado con un mayor consumo de cigarrillos y alcohol y niveles elevados de hormonas masculinas. Este patrón podría explicar la prevalencia del trasnochador entre los hombres.
Por otro lado, el primer tipo de madrugador, conocido como «madrugador clásico», se caracteriza por una buena salud, como redes cerebrales eficientes y bajas tasas de consumo de tabaco y alcohol, además de estabilidad emocional. Mientras que el segundo tipo de madrugador, que tiende a ser más común en mujeres, mostró tasas más altas de síntomas de depresión y problemas menstruales.
Más allá de los patrones: posibles explicaciones
Los resultados sugieren que estos patrones podrían ser el resultado de una interacción compleja entre genes, cambios hormonales y factores ambientales como horarios de trabajo o exposición a la luz. Sin embargo, aún queda por descubrir cómo cada uno de estos factores influye en la formación del patrón de sueño de una persona.
La investigadora Charlene Gamaldo de la Universidad Johns Hopkins, quien no participó en el estudio, destaca la importancia de los grandes datos y el aprendizaje automático para abrir nuevas perspectivas en la comprensión de los patrones de sueño. Sin embargo, señala que la dependencia de los datos autoinformados requiere más investigación para determinar la relación causal entre estos patrones y los resultados de salud.
Conclusión
Este estudio ofrece una nueva perspectiva sobre la diversidad de patrones de sueño entre los humanos, lo que ayuda a comprender mejor los efectos del sueño en la salud general. Aunque estos hallazgos aún requieren más investigaciones para determinar la relación causal, abren la puerta a futuras investigaciones sobre los factores genéticos y ambientales que influyen en los patrones de sueño.