En pocas palabras
Muchas personas creen que al envejecer ya no se pueden aprender cosas nuevas, pero esto no es cierto. Las investigaciones demuestran que los adultos mayores pueden adquirir nuevas habilidades y mejorar sus capacidades mentales si tienen el apoyo adecuado y cambian sus ideas negativas sobre el aprendizaje.
La capacidad de aprender a edades avanzadas
Un estudio de la Universidad de California, Riverside, reveló que los adultos mayores que aprendieron nuevas habilidades como el español, el dibujo y la música, mejoraron sus capacidades mentales al nivel de estudiantes universitarios jóvenes. Estos beneficios no fueron temporales, sino que se mantuvieron durante todo un año.
El secreto no solo está en la capacidad de aprender, sino en el entorno que se les proporciona para hacerlo. Los participantes adoptaron un enfoque similar al de los niños: estar abiertos a cometer errores, seguir instrucciones y creer que el esfuerzo lleva a la mejora. Este enfoque requiere dejar atrás hábitos antiguos que se centran en habilidades ya adquiridas y permitir que florezca el potencial mental.
El impacto negativo de las creencias sobre la edad
Investigaciones lideradas por Becca Levy en la Universidad de Yale encontraron que los estereotipos negativos sobre la edad perjudican el rendimiento mental de los adultos mayores. Por el contrario, las creencias positivas mejoran la memoria, reducen el estrés mental y aumentan la confianza en uno mismo.
Cuando una persona mayor cree que ya no puede aprender, se sumerge en un círculo vicioso de fracaso: aumenta la tensión, disminuye la confianza y se reduce el esfuerzo. Esto lleva a un rendimiento pobre que refuerza su creencia errónea. Las creencias positivas, en cambio, pueden proteger y potenciar las capacidades mentales a largo plazo.
¿Qué dice realmente la investigación?
Es importante reconocer que algunos aspectos de las capacidades mentales pueden disminuir con la edad, como la velocidad de procesamiento de información y ciertos tipos de memoria. Pero esto no significa que no se pueda aprender, sino que puede requerir más tiempo y diferentes estrategias.
El error está en pasar de «aprender es más difícil» a «no puedo aprender nada nuevo». Este salto es costoso porque desanima el esfuerzo y la apertura necesarios para mantener la capacidad de aprender.
Conclusión
La creencia de que no se puede aprender con la edad es un mito que se puede superar. Las investigaciones prueban que los adultos mayores pueden adquirir nuevas habilidades y mejorar mentalmente si cambian las condiciones y las creencias negativas. Lo importante es alejarse de suposiciones erróneas y buscar nuevas y efectivas maneras de aprender.