En pocas palabras
Este año, la temporada de huracanes en el Atlántico ha comenzado de manera sorprendentemente tranquila. Aunque no se han formado huracanes, los expertos advierten que el peligro no ha desaparecido. Fenómenos como El Niño están influyendo en este comportamiento, pero una sola tormenta podría causar mucho daño.
Un inicio inesperadamente tranquilo
A pesar de que la temporada de huracanes en el Atlántico de este año comenzó sin sobresaltos, esto no significa que el riesgo haya desaparecido. Factores climáticos como El Niño podrían estar detrás de esta calma, pero los expertos insisten en que la precaución sigue siendo esencial, ya que una sola tormenta podría causar estragos.
Este año, el Atlántico ha experimentado un inicio de temporada de huracanes inusualmente tranquilo, sin que ninguna de las cinco tormentas nombradas haya alcanzado la categoría de huracán. Esta situación despierta curiosidad sobre las razones detrás de esta calma y su posible duración.
La temporada de huracanes de 2026
La temporada de huracanes en el Atlántico generalmente se extiende desde junio hasta finales de noviembre, alcanzando su pico el 10 de septiembre. Hasta mediados de septiembre de 2026, solo se han registrado cinco tormentas nombradas: Arthur, Bertha, Cristóbal, Dolly y Edouard, ninguna de las cuales ha alcanzado la categoría de huracán. Esta calma es inusual y podría ser el inicio más lento de la temporada desde que se utilizan satélites.
El impacto de El Niño
El fenómeno de El Niño es uno de los principales factores que ha contribuido a esta calma. Este fenómeno se caracteriza por el aumento de las temperaturas del océano Pacífico tropical, lo que provoca cambios en los patrones climáticos globales. En el Atlántico, El Niño aumenta el cizallamiento del viento, un cambio en la velocidad y dirección del viento con la altura, lo que dificulta la formación de huracanes.
Se ha observado que el cizallamiento del viento desde el Caribe hasta las costas occidentales de África este año es el más fuerte desde 1979, lo que explica el lento inicio de la temporada. Por el contrario, el Pacífico oriental está experimentando una mayor actividad de lo habitual debido al efecto contrario de El Niño allí.
Predicciones y advertencias
Las previsiones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) indican un 75% de probabilidad de que la temporada sea menos activa de lo normal. Sin embargo, los expertos subrayan que estas cifras no significan la ausencia de peligro, ya que una sola tormenta puede causar grandes daños, incluso en una temporada tranquila.
Es importante entender que las previsiones estacionales se refieren a la actividad total del océano y no determinan el trayecto o la intensidad de ninguna tormenta en particular. Aunque la temporada ha comenzado con calma, el periodo entre el 20 de agosto y el 10 de octubre es el más propenso a la actividad de huracanes.
Conclusión
A pesar de la calma que caracteriza la temporada de huracanes de 2026, la precaución sigue siendo necesaria. Las previsiones apuntan a una temporada menos activa, pero esto no garantiza seguridad absoluta, ya que los complejos factores climáticos pueden cambiar rápidamente. Es esencial estar preparados para cualquier eventualidad, ya que una sola tormenta inesperada podría tener un gran impacto.