Cuando hablamos de la invención de la grabación de sonido, el nombre de Thomas Edison suele aparecer en primer lugar. Pero, ¿y si no fue él el pionero en este campo? Esta pregunta ha captado la atención de los investigadores después de que el historiador del sonido, Patrick Feaster, revelara la posibilidad de que existiera un dispositivo de grabación un siglo antes que el de Edison.
Edison y el debut del «fonógrafo»
El 7 de diciembre de 1877, Thomas Edison entró en las oficinas de la revista «Scientific American» con un pequeño dispositivo metálico. Este aparato era el fonógrafo, que causó gran revuelo en su momento por su capacidad para grabar y reproducir la voz humana. Esta nueva tecnología llevó a Edison a la fama y le otorgó el título de inventor de la primera máquina capaz de grabar sonido.
Una sorpresa del siglo XVIII
En mayo de 2026, en una conferencia de la Asociación de Colecciones de Sonido Grabado, Feaster presentó una nueva perspectiva sobre la historia. Feaster señaló la existencia de una máquina de grabación de sonido en el siglo XVIII creada por un hombre llamado George Theodore Jacob Müller. Esta máquina podía producir sonidos humanos, pero no fue reconocida en ese momento como un dispositivo real de grabación de sonido.
Investigación sobre la historia de Müller
La aventura de Feaster para descubrir esta fascinante historia comenzó cuando encontró un artículo alemán antiguo que mencionaba un dispositivo «parlante» creado por Müller en 1780. Aunque el autor del artículo describía el dispositivo como un engaño, Feaster encontró otras evidencias que sugerían la autenticidad del invento, incluyendo testimonios de testigos y una descripción detallada del aparato.
Las técnicas utilizadas en la antigua máquina
Según los testimonios, la máquina de Müller contenía 34 mecanismos de pronunciación similares a tubos de órgano, junto con muchas otras partes mecánicas. Esta máquina podía emitir sonidos como risas, llantos e incluso cantar con voces masculinas y femeninas. Todas estas capacidades la hacían superar al fonógrafo inventado por Edison más tarde.
Dudas y posibilidades
A pesar de las dudas que rodeaban a la máquina de Müller en ese momento, hay características que la hacen más que un simple truco. Müller utilizó lo que llamó «oído artificial», un mecanismo para captar el sonido del aire, lo que sugiere que podría haber sido parte de un verdadero dispositivo de grabación. Además, existía un fenómeno de repetición de sonido que asombró al público, lo que indica la posible existencia de una técnica mecánica para grabar sonido.
Conclusión
Aunque las pruebas disponibles sobre la máquina de Müller siguen siendo inciertas, los descubrimientos recientes abren la puerta a reescribir la historia de la tecnología del sonido. Mientras investigadores como Feaster continúan su búsqueda de más evidencias, la pregunta sigue en pie: ¿Fue Müller el verdadero inventor del primer dispositivo de grabación de sonido?