¿Por qué los jóvenes son más vulnerables al cáncer? Un nuevo estudio revela respuestas sorprendentes
Científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts han realizado nuevos descubrimientos que podrían explicar por qué los jóvenes son más propensos a desarrollar cáncer al exponerse a ciertos compuestos químicos. En un estudio reciente, los experimentos con ratones mostraron que los animales jóvenes presentaban altos niveles de daño en el ADN y desarrollo de cáncer al ser expuestos a la sustancia NDMA, en comparación con los animales mayores.
Exposición a NDMA: una preocupación global
La NDMA, o N-Nitrosodimetilamina, es un compuesto químico que se forma como subproducto en muchos procesos industriales. También se encuentra en el humo del cigarrillo y las carnes procesadas. En los últimos años, se ha detectado NDMA en algunos medicamentos como valsartán, ranitidina y metformina, lo que ha incrementado la preocupación sobre su seguridad.
En la década de los noventa, se descubrió contaminación por NDMA en el agua potable de Wilmington, Massachusetts, lo que llevó a un aumento en las tasas de cáncer entre los niños de la zona. Los pozos contaminados fueron cerrados en 2003, pero las investigaciones continuaron para entender el impacto de esta contaminación.
Cómo la NDMA daña el ADN y promueve el cáncer
La NDMA tiene la capacidad de provocar cambios en la estructura del ADN, tras ser procesada por una enzima en el hígado llamada CYP2E1. Este procesamiento produce subproductos dañinos que se adhieren al ADN formando lesiones conocidas como «aductos».
En el nuevo estudio, los investigadores compararon dos grupos de ratones: jóvenes de 3 semanas de edad y adultos de 6 meses. Ambos grupos bebieron agua con niveles bajos de NDMA, pero los resultados fueron completamente diferentes entre los grupos.
Rápido crecimiento celular: un factor de riesgo en los jóvenes
Los ratones jóvenes mostraron una acumulación significativa de rupturas dobles en el ADN, lo que ocurre cuando las células intentan reparar los aductos. Estas rupturas pueden llevar a mutaciones genéticas que finalmente causan el desarrollo de cáncer. En contraste, los ratones adultos no mostraron el mismo nivel de rupturas dobles y no desarrollaron enfermedades o tumores graves.
Los científicos observaron que la principal razón de esta diferencia es la rápida división celular en los ratones jóvenes, donde las células están en constante crecimiento y división, aumentando la probabilidad de que el daño se convierta en mutaciones permanentes.
Factores de riesgo en adultos: salud y actividad celular
Aunque los adultos mostraron una resistencia relativa, factores como infecciones virales o una dieta alta en grasas pueden afectar la división celular y hacerlos más susceptibles a los efectos de la NDMA. La investigación mostró que estimular el crecimiento celular en el hígado adulto puede llevar a resultados similares a los observados en los ratones jóvenes.
Los experimentos también demostraron que incluso en ratones con sistemas de reparación del ADN normales, los ratones jóvenes seguían sufriendo rupturas dobles del ADN y amplias mutaciones genéticas.
Conclusión
Este estudio destaca la importancia de investigar el impacto de los carcinógenos en diferentes grupos de edad. La investigación resalta la necesidad de replantear cómo se realizan las pruebas de seguridad, enfocándose especialmente en los grupos de edad más jóvenes que podrían ser más vulnerables. La prevención del cáncer mediante la identificación de sustancias dañinas antes de que los humanos se expongan a ellas puede ser una solución efectiva para enfrentar esta enfermedad. Estos hallazgos apoyan los esfuerzos continuos para entender cómo los diferentes compuestos químicos afectan la salud humana en diversas etapas de la vida.